Diseñado por el artista lanzaroteño César Manrique, cuenta con 22.000 metros cuadrados en los que la roca volcánica, agua de mar, palmeras y flores forman un parque acuático con 3 piscinas de agua salada, solariums, restaurantes… Además, se sitúa junto al Palmetum, jardín botánico con la mejor colección de palmeras de Europa.