Por sus acantilados moldeados como obras de arte por el mar y el salitre, por su cueva en la que, dicen, fue descubierta la imagen del Santo que da nombre al lugar, por su arena negra, su puesta de sol, sus aguas llenas de vida…. Por todo eso y mucho más, la Playa de San Marcos es una de las bahías más coquetas de todo el Norte de Tenerife. De su playa, tranquila y natural, se puede disfrutar todo el año. También de los frutos de su mar: alrededor de la bahía es posible degustar el mejor pescado fresco de la zona, directamente del barco del pescador a los fogones de los pequeños restaurantes. San Marcos es un lugar en el que el descanso sin aglomeraciones está garantizado, bien un día completo o bien en cortas o largas temporadas alquilando alguno de los apartamentos con vistas al inmenso océano.