Como otros puntos del Sur, Las Eras refleja el creciente asentamiento humano en áreas costeras que cuentan con puntos atractivos de baño. Su playa, de dimensiones similares a las de El Abrigo, es un inmejorable ejemplo de zona muy visitada por residentes que, sin embargo, gusta también a los turistas que se acercan y que, aparte de un remojón en una cala protegida por un espigón, disfrutan también de un buen pescado en el restaurante y cafetería de la zona. Además, sus aguas son un referente para los amantes del buceo. Otra visita obligada en una localidad que comienza a apostar mucho por el turismo sin perder sus esencias históricas.