Uno de los primeros puertos privados de la Isla se ha consolidado durante muchos años como referente para numerosos yates, veleros y otras embarcaciones de más de 10 metros fijas o de paso por Tenerife. Con una completa red de servicios, variados restaurantes de alta calidad, junto a La Nea y las dos pequeñas playas recientemente adecentadas, y con toda la costa metropolitana o del Sur de la Isla a su merced, el puerto deportivo de Radazul es ya mítico para buceadores, amantes de la apnea, la pesca de altura o el simple disfrute del mar. Con piraguas, motos de agua, láser, precios económicos según las medidas y otros servicios, este equipamiento lo tiene casi todo.